TI AMO, EL ARTE DE GUARDAR RECUERDOS
Desde hace siglos, las joyas han servido para expresar sentimientos, conservar recuerdos y mantener cerca aquello que más queremos. Y pocas piezas representan esta idea tan bien como los colgantes relicarios, llenos de historia y significado.
La palabra relicario procede del latín reliquiae, que significa «restos» o «lo que queda». Originalmente, hacía referencia a los pequeños estuches destinados a conservar reliquias sagradas. Con el paso del tiempo, su significado fue evolucionando y estas pequeñas joyas comenzaron a guardar también recuerdos personales. En su interior se escondían retratos en miniatura, mechones de cabello, cartas diminutas y otros objetos de personas queridas.
Durante la época victoriana, en el siglo XIX, los relicarios alcanzaron una especial popularidad. Se convirtieron en símbolos de amor, memoria y nostalgia. Se regalaban como muestra de afecto y se llevaban junto al corazón, guardando en secreto aquello que más importaba.
Inspirándonos en esta tradición, nace nuestro colgante Ti Amo, una reinterpretación del clásico relicario. Una joya con forma de pequeño sobre que se abre para guardar en su interior una nota, una fotografía o aquello que quieras conservar para siempre. En su parte trasera, se encuentra grabada la frase Ti Amo («te quiero» en italiano).
Este colgante relicario es una invitación a convertir un recuerdo en algo que puedas llevar contigo cada día. Un pequeño secreto, una declaración de amor o un pedacito de alguien a quien quieres.