About Us

Alhaja nace de la unión de dos hermanas de otra vida: María e Irene. Tras más de 15 años de experiencia compartida, aprenden y evolucionan de manera conjunta consiguiendo abarcar cada área del proyecto. Gracias a su recorrido en compras y diseño, decidieron dar vida a su sueño más personal; un proyecto que comienza en 2020.

Alhaja, que proviene del árabe y significa “joya” o “adorno precioso”, encuentra su esencia en la naturaleza, la historia, las tradiciones y el folklore de las antiguas culturas con una clara conexión en sus raíces españolas. 

Alhaja es una forma de ver el mundo y de fascinarse por la belleza y el folklore que nos rodea. Tiene como punto de partida el respeto por el planeta, comprometiéndose con un consumo y producción sostenibles. Para ello, hace uso de materiales reciclables y muestra su constante apoyo a la economía local y la excelencia. La investigación en el campo de la sostenibilidad, junto con el diseño, es una de las áreas más importantes de Alhaja. Trabajan con fábricas españolas que son miembros certificados del Responsible Jewelry Council (RJC) y están esforzándose en conseguir la trazabilidad de todos los materiales utilizados, así como el proceso de reciclado de la materia prima. 

María e Irene persiguen la atemporalidad como uno de los valores éticos de Alhaja. Para ellas el diseño es una expresión personal que trasciende las modas pasajeras del prêt-à-porter. Crean detenidamente, con calma, consiguiendo como resultado reliquias únicas y de calidad, sin género, que se conservan en el tiempo y que siguen emocionándote como el primer día. Cada joya encuentra su inspiración en recuerdos personales, viajes y la joyería de sus abuelas.

Incorporan a sus diseños perlas cultivadas, que crean una unión entre lo clásico y lo contemporáneo, así como cristales y piedras semipreciosas que acompañan a quien las porta, brindando la misma energía protectora que buscaban nuestros antepasados. Más del 90% de la colección, bañada en 3 micras de oro de 18 quilates o hecha en plata 925 contrastada, se produce en fábricas y talleres de España asegurando así la autenticidad y calidad artesanal que nos define.

MATERIAL

Cada metal, piedra y perla en nuestras joyas es testigo de un compromiso: honrar el pasado sin comprometer el futuro. Más del 90% de nuestra colección se elabora con metales reciclados, desde la plata 925 hasta el oro de 18 quilates, garantizando un origen responsable y el equilibrio con la naturaleza.

Para ello, trabajamos con proveedores certificados por el Responsible Jewellery Council (RJC), asegurando que los procesos de extracción y reciclaje cumplan con los más altos estándares de sostenibilidad y ética. Actualmente, avanzamos hacia una trazabilidad total de nuestros materiales, consolidando una cadena de suministro transparente y de bajo impacto ambiental.

FABRICACIÓN

La joyería, en su forma más pura, es un arte que requiere paciencia, destreza y alma. En Alhaja, colaboramos con talleres y fábricas en España que preservan un saber hacer transmitido por generaciones. Allí, manos expertas dan forma a cada pieza, perpetuando un oficio que es patrimonio cultural.


Más allá de la estética, nuestro modelo de producción genera un impacto positivo en la comunidad: apoyamos el empleo local, mantenemos viva la maestría joyera y reducimos nuestra huella de carbono. Además, garantizamos condiciones de trabajo justas y fomentamos una industria más ética y sostenible, alineada con nuestros valores de respeto y responsabilidad. 

PROCESO

La atemporalidad es un principio que guía cada decisión en Alhaja porque creemos que diseñar piezas que perduran es un acto de sostenibilidad. Frente al consumo acelerado, apostamos por la creación pausada y el consumo consciente, produciendo solo lo necesario y evitando el desperdicio innecesario de recursos.


Además, estamos en constante evolución, investigando nuevas formas de reducir nuestro impacto. Nos comprometemos a potenciar el reciclaje en nuestros procesos de fabricación y a seguir explorando técnicas que minimicen nuestra huella ambiental, asegurando que nuestra forma de crear sea tan consciente como la historia que queremos contar con cada joya.